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El Tapiz que Aún Respira
Porque el sello flaqueaba. No de golpe: nunca son de golpe estas cosas. Encerrado, Tza'Rhaun sólo susurraba —al rey que vacila, al sabio que duda, al joven oficial que quiere demostrar su valía. No necesita malvados.
Y, sin embargo, no estaba perdido el mundo. Tres figuras menudas comenzaron a caminar por separado por mapas distintos: Zafira, de los nómadas de Crkds; Lyraelle, erudita de Aethelgard caída; Arion, hijo de dos pueblos y aceptado del todo por ninguno.
No se conocían aún. Mas los hilos de un Tapiz tendido vuelven siempre a tocarse; y cuando se encontraron, el mundo entero ya temblaba. De todo lo que después aconteció hablan las Crónicas que siguen. Aquí empieza la historia.