Tenebris — el que callaba
El Vacío Silente. No la oscuridad como ausencia: la sombra como condición sin la cual ninguna canción suena.

Tenebris no era oscuridad por falta de luz. Era condición. Sin él, ningún hilo de luz se podía mover; sin él, ninguna canción podía sonar, porque toda canción necesita el silencio que la sostenga.
Recibía. No tejía. Su quietud no era pasiva: era atenta. Escuchaba el rumor del telar de Lúminos y sostenía en sí lo que cada hilo dejaba caer.
De su acuerdo con Lúminos nació el mundo. La fisura que vino después no fue de él: fue de algo que se filtró por la grieta. Una astilla del Vacío Silente, con voluntad propia y distinta de Tenebris. Esa astilla tiene nombre, Tza'Rhaun, y la confusión entre Tenebris y Tza'Rhaun es la herencia más cara del Ocaso.