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Lúminos — el que soñaba
Uno de los dos primordiales. Tejía hilos de luz, materia y memoria. No fue dios: fue principio.

Antes que hubiera nombre para el viento, hubo dos. Lúminos era uno: el que soñaba. Tejía. Cantaba hilos de luz, de materia, de memoria.
Su contraparte fue Tenebris, el que callaba: el que recibía en su quietud sin fondo lo que cada hilo dejaba caer al pasar, la sombra. Porque ningún hilo de luz se mueve sin arrastrar la oscuridad que lo define.
De la danza de los dos vinieron los Primordiales: Gaea, Caelus, Pyros, y de ellos, Aerthos. En la lengua primera de Lúminos, ese nombre significa Aliento-sobre-la-Piedra.
Lúminos no era enemigo de Tenebris. Eran hermanos. La memoria popular después los reescribió como guerra; el canon lo descarta.