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Bestiario

Bestiario del Ocaso

Los ecos hechos carne de Aerthos: cada criatura, una verdad sobre la larga y silenciosa derrota del mundo.

Bestiario de Aerthos: criaturas del Tapiz tejido.

Las criaturas de Aerthos son más que obstáculos: son manifestaciones de la historia, la corrupción y la naturaleza indiferente del mundo. Un monstruo no es un conjunto de cifras, sino un eco esperando ser contado. Ninguna victoria sobre ellos se siente limpia; casi todas son agridulces, porque cada bestia es un fragmento de la larga y silenciosa derrota de Aerthos hecho cuerpo.

Gusano de Roca

No son criaturas de malicia, sino fuerzas elementales de la tierra: terremotos con apetito. Bestias ancestrales hechas de roca y mineral, despertadas por las excavaciones cada vez más profundas de los enanos y atraídas por las vibraciones de la magia poderosa. Para los enanos tradicionalistas son una catástrofe; para los Guardianes de la Piedra de Kaelen, avatares sagrados que deben dominarse y emplearse como arietes vivientes y armas de asedio. Pueden excavar a través de roca sólida y engullir a una criatura entera en un solo mordisco.

Eco Agonizante

Cuando una muerte es particularmente traumática y ocurre en un lugar saturado de energía psíquica, el eco de esa agonía puede manifestarse. No son fantasmas de personas: son el dolor mismo al que se le ha dado una forma temporal y hostil. Los lamentos de los enanos caídos en Khaz'A'Gor y de los mineros enloquecidos por las runas prohibidas engendran estos horrores incorpóreos, cuyo toque susurrante siembra terror antes que herida.

Espectro del Marchitamiento

Manifestación física del Marchitamiento que asola Eldoria. Nace cuando un árbol o una planta es consumido por la lenta fiebre que emana del Bosque Susurrante: un humanoide retorcido de madera podrida y hojas marchitas. No actúa por malicia sino por un impulso ciego de propagar el decaimiento, drenando la vida —y la vitalidad misma, los puntos de vida máximos— de todo lo que toca. El fuego es su única vulnerabilidad cierta.

Horror Geométrico

Nacido de la geometría del dolor del Bosque Susurrante, es la manifestación del trauma psíquico del Ego Colectivo: no carne, sino espacio retorcido, una masa de ángulos imposibles y facetas que ofenden la vista. Su sola presencia desorienta y enloquece; su filo no euclidiano corta y desplaza a sus víctimas por el espacio, y un aura de disonancia entorpece a cuanto se le acerca.

Guardián de Cristal Syl'theri

Antiguos autómatas de cristal y obsidiana que protegen las ruinas Syl'theri en los desiertos de Crkds. Permanecen inmóviles durante siglos, pareciendo estatuas, hasta que un intruso perturba su santuario; entonces absorben la luz ambiental y la disparan en un rayo enfocado. Son la guardia muda de un imperio que ya no existe, fieles a una orden que nadie volverá a dar.


Sobre todas estas formas se yerguen los Señores del Conflicto, que no son villanos simples sino figuras trágicas: Kaelen Furiagris, el Profeta de Piedra, frío elementalista de piel agrietada y perspectiva geológica; Grommash Grito Infernal, berserker que conduce su horda como una marea; y los Maestros Tejedores de Ecos, agentes secretos de Tza'Rhaun, maestros de la manipulación psíquica que rara vez luchan y que prefieren corromper a matar. Y aun la corrupción misma es una plantilla: puede infectar a casi cualquier ser vivo y retorcerlo en una parodia de su forma, prueba viviente de que en Aerthos la decadencia no es excepción sino clima. Que cada batalla revele una verdad sobre el mundo. Que cada eco, al caer, siga siendo un eco.